Desde aquel día las horas parecen no terminar jamás.
Se esta volviendo insoportable.
Todavía me sorprendo acurrucada en mi cama con la esperanza de despertar repentinamente en la penumbra de mi habitación y darme cuenta de que las ultimas semanas no fueron mas que una horrible pesadilla.
Pero no pasa nada, no hay cambio alguno..
Coincido con Edward, el tedio definitivamente no es algo a lo que pueda acostumbrarme. Y mis compañeros de clase no ayudan mucho. Cada mañana me limito a mirar por la ventana, intentando bloquear el constante zumbido de sus voces en mi cabeza sin éxito alguno. Ugh! Es increíble la cantidad de idioteces juntas que pueden decir sólo cinco personas!
En fin.. por el momento voy a procurar concentrarme en enfrentar cada día con mi mejor sonrisa.. o por lo menos intentarlo, aunque no prometo nada.